Programando en los ’90

Programar siempre me ha sido entretenido pero difícil. No me malentiendan, puedo lograr buenos resultados pero eso no implica que sea fácil, sólo que soy lo suficientemente porfiado para seguir adelante hasta lograr lo que quiero hacer. El poder convertir en real algo que antes sólo existía en la imaginación es una de mis principales motivaciones, y si esto plantea algún desafío técnico interesante, mejor aún.

Creo que uno de los motivos por los que ya no me entusiasma por ejemplo entrar a la programación de videojuegos, es que ahora tienes libertad para hacer cualquier cosa, y básicamente lo que se trabaja es el gameplay y el contenido. A mi en realidad lo que me llamaba la atención era el desafío técnico, como por ejemplo tratar de hacer un port de un juego de arcade al Atari (800): Cómo usar adecuadamente los 4 colores por línea, o los cuatro canales de sonido, o sacar el jugo a su CPU de 1.79Mhz con apenas 3 registros.  Recuerdo que podía pasar una tarde entera trabajando en una «rutina» de assembler en un cuaderno hasta llegar a su mejor versión.  Era una época en que una simple optimización podía significar que algo fuera factible o no.

 

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Reproductor de música FSTR

 

Bueno, eso era en los ’80 y reservaré ese relato para un próximo articulo de Prince of Persia para Atari.  Ahora vamos a ir «no tan lejos» pero sí a una época que ya no existe y que creo que sería difícil imaginar para quien no la vivió, y para los que la vivimos se nos ha ido olvidando con el tiempo.  Ahora es tan simple aprender algo que no nos acordamos de cómo se hacían las cosas cuando no existía stackoverflow, no había a quién preguntar y peor aún, no había documentación de ningún tipo.

Internet a inicios de los ’90

La primera mitad de los ’90 es una época que recuerdo con mucho cariño, se comenzaba a hacer accesible tener computadores más potentes y comenzaba a haber algo de información disponible para aprender a programarlos, por ejemplo en la biblioteca de la UTFSM podías encontrar algunos libros de Intel sobre la programación x86 y lo más importante, algo de código fuente para mirar en algunos rincones de Internet.

 

Intel 286 programming
iAPX 286

 

A ojos de hoy eso suena muy natural, pero era muy diferente a lo que tenemos hoy en día.  De partida el acceso a Internet no existía en las casas, sólo en las  universidades,  y siendo mechón como yo… ni siquiera podías usar internet en la universidad.  Entonces, no era llegar y escribir en un buscador lo que andabas buscando, no señor! No había tal buscador, ni siquiera tenías un navegador, la información estaba principalmente en servicios de grupos de noticias (usenet / newsgroups) – imaginen algo como un foro universal de internet de sólo texto – y sitios de descarga por ftp que se usaba por linea de comandos.  Para buscar, existía una aplicación llamada Archie que buscaba archivos, entonces sólo si el sitio contaba con un índice decente, podías llegar a encontrar algo.

 

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Newsgroups en Usenet (via TIN)

 

Ahora, como Internet no era tan grande como en la actualidad, los sitios que tenían información sobre programación de PC eran pocos y por lo tanto muy conocidos. Había un repositorio en especial que estaba replicado en varios servidores de FTP, se llamaba Simtel y era un paraíso.  No sólo había código fuente para mirar, sino que también documentación! Todo eso disponible al alcance de un comando GET.  El problema era que no podías llegar a ese punto si el acceso a esos sitios estaba bloqueado o peor aun, eras mechón como yo.

Siendo mechón en la UTFSM a inicios de los ’90

Y es aquí donde creo que por primera vez hablaré en público de las historias no contadas de mis tiempos en la UTFSM, cuando sabías que el conocimiento estaba disponible, sólo que no lo podías alcanzar. Esto era más o menos entre 1993 y 1994, y la UTFSM pagaba por tráfico internacional por lo que éste estaba permitido sólo para alumnos que tuvieran ramos o actividades que lo justificaran. El acceso para el resto de los alumnos era sólo a las réplicas nacionales en donde estaban los newsgroups (saludos a chile.comp.pc), pero no estaba Simtel.  Entonces algo había que hacer.

Aparte de no tener acceso a Simtel por estar en redes internacionales (que divertido suena eso ahora), estaba el inconveniente de que si llegabas a conseguir algo de información, sólo te podías llevar una copia en la mente, porque no podías pasar esa información a diskettes – ni hablar de pendrives, aun faltaban varios años para que siquiera inventaran el puerto USB. El único acceso era un terminal de texto monocromo en donde al menos podías descomprimir y leer los archivos in situ. Dado el estado de la tecnología todo era archivo de texto, incluso las revistas, así que bastaba con eso.  Aún así, persistía el problema de llegar a Simtel.

 

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Terminal de texto Wyse 50

 

Los laboratorios de «investigación»

Y es aquí en donde aparecen los amigos de siempre: Luis Cueto, Max Celedón, Cesar Hernández.  Ellos por estar en cursos superiores tenían otros amigos que tenían acceso a otros laboratorios, en donde se hacía «investigación» y por lo tanto sí tenían acceso a los nodos internacionales.  Entonces, desde ahí se podía llegar a Simtel, pero tampoco había forma de llevarse archivos a la casa para estudiarlos con calma, ya que eran terminales de IBM conectados a un mainframe, al que sólo tenía acceso un grupo selecto de operadores – capa blanca incluida – a los que tenías que llamar con un timbre para que te mataran un proceso si éste se caía… cosa que ocurría habitualmente dado el número de veces que se escuchaba sonar el timbre famoso.

 

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IBM: Nunca los vi, pero es para hacerse una idea

 

Y es aquí donde entra a jugar la audacia de Max. La maquinaria de descarga de información funcionaba de la siguiente forma:  Max, Luis o César se conseguían una cuenta de IBM con algún amigo «investigador», eso nos permitía usar ese laboratorio para llegar a Simtel siempre y cuando estuvieras dispuesto a suplantar presencialmente al verdadero dueño de esa cuenta. Yo no era de los valientes puesto que era muy joven para darme cuenta de que los usuarios de ese laboratorio no se caracterizaban por sus habilidades sociales, por lo que difícilmente te preguntarían el nombre. Esas cuentas iban muriendo pero Max siempre aparecía con una nueva, cuentas con nombres como i5elo200 o i5esp101 eran algunas de las regalones, e incluso Max tuvo una propia más tarde, i5mceled.

 

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Inicios en la comunidad MSX con cuenta de «alguien»

 

Una vez encontrados y descargados los archivos en ese laboratorio IBM, tenías que pasarlo a tu cuenta Unix en el laboratorio que no tenía acceso a los nodos internacionales, pero sí tenían disketteras. Transferir los archivos era fácil porque esos laboratorios estaban conectados, y mientras no revisaran los logs del servidor ftp de Unix no habría problema.  Una vez con los archivos en la cuenta, venía el paso final que era pasar esos archivos a diskette.

Pidiendo favores a los verdugos

El último paso era pasar los archivos a diskette, y el más complicado porque tenías que pedírselo a una persona. Y no era a cualquier persona. En una zona especial del laboratorio Unix (labsw para los amigos), había un grupo de unas 4 personas que estaban tras un vidrio, intocables, omnipotentes, omniscientes. Esa división no era antojadiza, eran los únicos con acceso a todos los nodos de internet y a las estaciones de trabajo Unix de la época. Mientras los alumnos regulares como uno usaban un terminal de texto, ellos usaban equipos con 128MB de RAM, pantallas de 21 pulgadas, discos duros gigantes y mouse con puntero láser, cuando lo normal en las casas era tener 1MB de RAM, pantalla de 14 pulgadas y mouse con bolita.  Sí señor, ellos eran unos elegidos – literalmente porque había que postular al cargo – y tenían el poder de cerrar tu cuenta en cualquier momento (omnipotente) y saber todo lo que estabas haciendo (omnisciente).

 

Sun SPARCstation

 

Sí, a ellos tenías que pedir que te copiaran a diskette los archivos que obtuviste desde nodos prohibidos, usando cuentas que no eran tuyas, suplantando a personas que ni siquiera conocías. Y algunos de ellos eran famosos por ser de malas pulgas, con varias víctimas a quienes se les cerró la cuenta por mucho menos. Siempre recordaremos con cariño al famoso Arcadia, de quien no daremos detalles para proteger su verdadera identidad.

Pero esto no era problema para Max, a su modo de ver las cosas, bastaba con decir que necesitabas copiar una tarea de tu cuenta Unix a un diskette y listo.  Su apuesta era que el ayudante no se iba a dar el trabajo de revisar los archivos, sólo era cosa de usar los nombres adecuados, y así era como el archivo tarea.zip podía incluir los artículos de optimización y gráficos de Michael Abrash y nadie se enteraría.

Y así fue!

Con el tiempo, comenzamos a descargar información de hardware de PC para aprender a programar la VGA, Adlib, Soundblaster, llamadas a la BIOS, llamadas a DOS, luego comenzó a surgir información más interesante aún como partes no documentadas de la VGA, el famoso ModoX, smooth scrolling, algoritmos de sonido, hacking, se pueden imaginar el paraíso que eso significaba para alguien que antes sólo contaba con el manual de usuario del PC.

Y como sucede muchas veces – sino pregúntenle a Penta y SQM – con el tiempo agarramos confianza y comenzamos a descargar tablaturas, demos (de la demoscene), juegos shareware, música en formato MOD, MIDI… todo era tarea. Tarea, tarea, tarea.

Imagen de previsualización de YouTube

La bienvenida

Hasta que un día, Max llegó al laboratorio Unix y ahi lo estaba esperando Arcadia junto al resto del olimpo. Pero no estaban solos, ya que con ellos se encontraba el ser superior (literalmente): Horst von Brand dueño y señor del laboratorio Unix, fundador y prócer de ése y otros imperios. Si Horst quería hablar contigo era porque habías hecho algo muy bueno, o muy malo. Siendo éste último nuestro caso.

Tal honorable bienvenida tenía un propósito claro y preciso: Presentar ante Max los logs de transferencia de todas las «tareas» a la fecha, que ya sumaban megas y megas internacionales, multiplicados por su equivalente monetario.  Según cuenta la historia, gran porcentaje del millonario costo por transferencia de datos de toda la universidad se debían a nuestras «tareas».

 

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Con Max en el verano de 1994

 

El resto de la historia sólo la conoce Max y el comité de bienvenida.  Por supuesto, su cuenta fue cerrada y a la larga la mía también, pero por otros motivos que podré contar en un nuevo post.

i5esp101@loa, i5meceled@loa, hydefus@inf, human@inf nunca los olvidaremos.

Y qué hice con toda la información descargada? Todo lo que pude y quise! Desde algunos experimentos como rutinas de reproducción de mods que nunca fueron utilizadas, hasta una aplicación para reproducir músicas de MSX (computador de 8 bits) en nuestros PCs.  Incluso las rutinas de sonido que pude ver en esa época me ayudaron años después a hacer DeFX – que más tarde me llevó a tvnauta – y después resucitó como MusicTrans.  Las partes en C de MusicTrans y RetroX le deben mucho a lo que aprendí en esos años también.

Cuando uno recuerda lo que costaba aprender a programar en ese tiempo comparado con lo que tenemos hoy, no hay excusas si quieres hacer algo interesante, las respuestas están al alcance de un click!

PD: Muchos detalles han sido omitidos para facilitar la lectura. Algunos eventos o especificaciones pueden ser no tan precisos, lo serían si no hubiese esperado 20 años para escribir este post.

Como teaser, les dejo un demo de la aplicación de música, a la que le dedicaré un próximo artículo.

Imagen de previsualización de YouTube

Cargador de signo de exclamación en Atari – Decodificado

El famoso signo de exclamación

Cuando los computadores Atari recién llegaron a Chile, practicamente todos los juegos que se podían encontrar en cassette usaban el famoso cargador del signo de exclamación.  Se iniciaba la carga de cassete encendiendo el computador con las teclas OPTION + START presionadas, sonaba un beep, se presionaba una tecla y después de unos 10 segundos sonaban unos 6 «pitos» y aparecía un signo de exclamación en la parte inferior derecha de la pantalla, luego pasaban unos 10 segundos más y comenzaba a sonar la carga del juego en sí, a veces amenizada por alguna simple pantalla de presentación.

Si algo fallaba durante la carga, se debía comenzar desde cero, por lo que toda la ansiedad acumulada durante los varios minutos de carga se veía absolutamente recompensada cuando finalmente aparecía el juego en pantalla.  Posteriormente aparecieron mejores sistemas de carga aplicando «turbo» (mayor bitrate) y un mecanismo de recuperación de errores que permitía continuar la carga desde el punto de falla y así no comenzar todo desde cero.  Estos sistemas de carga avanzados merecen un artículo propio, lo que vamos a ver acá es el cargador original del signo de exclamación.

Básicamente estos sistemas de carga funcionaban así: Al iniciar el sistema, la tecla OPTION presionada indicaba al sistema operativo del ATARI que desconectara la ROM del lenguaje BASIC (su espacio era ocupado por muchos juegos), y la tecla START indicaba que se quería hacer un boot desde cassette.  Cuando el usuario presionaba una tecla después del beep, el sistema operativo del ATARI cargaba un archivo y lo ejecutaba.  En el caso de practicamente todos los juegos, este archivo era un cargador un poco más inteligente que se encargaba de cargar el juego en un formato más flexible (XEX).  Si vieramos la cinta como un esquema, sería así:

| ------- CARGADOR EN FORMATO BOOT DE ATARI -------|---------- JUEGO EN FORMATO XEX ----------|
| CARRIER - BLK1 - BLK2 - BLK3 - BLK4 - BLK5 - EOF | CARRIER - BLK1 - BLK2 - ... - BLKn - EOF |

Siempre quise saber exactamente qué hacía el código de este cargador tan simple, y por qué era tan grande (unos 640 bytes). Gracias al usuario AsCrNet de AtariWare que me envió un dump del cargador pude finalmente decodificarlo y ver qué hacía.

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Aclaraciones sobre el acceso a mi colección de videos y música simplificado

Con la publicación de mi artículo sobre cómo simplifiqué el acceso a mi colección de videos y música, tuve varias conversaciones con personas que habían hecho algo similar, y como en los asados, cada uno tiene su propia y «mejor» forma de hacer las cosas.

Para los amigos que aun están en la etapa de ver cómo hacerlo, quiero hacer algunas aclaraciones para ayudarlos a entender mi experiencia y el por qué de algunas decisiones que tomé en la implementación.

Creo que lo primero que conviene saber es qué es lo que ya había probado (y no era suficiente).  Por ejemplo muchas de las soluciones que me indicaron del tipo «pero es más fácil si …» eran justamente lo que tenía como punto de partida, y quería mejorar.

Implementación original

Incialmente tenía un Zotac Mag con XBMC conectado a uno de los televisores.  Este equipo tenía parte de mi contenido en su disco duro, y el resto lo leía desde una biblioteca compartida en otro PC via red.  Este es el equivalente a tener por ejemplo un computador con una biblioteca de iTunes compartida y un AppleTV o un Mac Mini conectado al televisor actuando como reproductor.

Esta solución tiene varios problemas para mis necesidades personales:  Uno es que necesitas tener al menos un equipo siempre encendido, en este caso el que comparte la biblioteca (sea iTunes u otro), y si es un Apple, necesitas además tener un reproductor Apple por cada televisor.  Si no es Apple, pues es lo mismo que ya tenía con el Zotac Mag.  Por otra parte, el contenido del disco del Zotac Mag no podía ser compartido fácilmente.

Mientras tanto, el segundo televisor no tenía nada conectado, y la única forma de acceder al contenido era sacando el disco USB con mi biblioteca para conectarlo directamente al PC.  Engorroso si son las 2AM o estás compartiendo un buen momento con otra persona. Ni hablar si eso implicaba copiar archivos o que el televisor no pudiera reproducir los archivos.

Pensé en algún momento conseguir otro equipo como reproductor, pero en el camino y por otros motivos, me hice de un GoogleTV y un AndroidTV, ambos con capacidad de reproducir contenido via DLNA.

Entra el NAS

Para eliminar el equipo que siempre está encendido, fue donde recurrí al NAS.  También es un equipo que siempre está encendido pero tiene ventajas bien interesantes:  Su consumo de energía es mínimo, es un server puro (no hay capacidad ociosa), y ocupa tan poco espacio que es como si no existiera.

Aca pueden ver una foto del NAS, y para apreciar su reducido tamaño, le puse encima un DigiPass, que es del porte de un llavero.

NAS
NAS junto a un DigiPass

Tener el NAS es como si mi biblioteca estuviera simplemente «en la red» de mi casa.  Es tan pequeño que el router motorola de VTR parece una torre al lado de él.  Lo único molesto es su led rojo cuando está encendido, pero se nota sólo si la pieza en donde está tiene todo apagado.  Tampoco tiene ventiladores, por lo que es absolutamente silencioso.

Los reproductores

Para la reproducción de video, independiente de que ocupara XBMC, un computador con VLC, un televisor Smart, GoogleTV, Android TV, etc, el denominador común siempre terminó siendo DLNA.  Es más, en el televisor Smart sólo enchufas el NAS y te aparece lo que muestra la foto de abajo.

NAS en LG Smart TV
NAS en LG Smart TV

Una de las críticas a mi implementación era que era «muy hacker».  Pero las «hackers» de mi casa no tienen mayor problema presionando el botón «input» para seleccionar el NAS.

Acá hay una captura de lo que se ve cuando selecciono el NAS en el televisor.

Selección de videos del NAS en LG SmartTV
Selección de videos del NAS en LG SmartTV

Por el lado del televisor «no smart», este ya se encontraba conectado a un GoogleTV. Lo único que me costó fue decidir qué aplicación usar para acceder al NAS, y justamente escribir este artículo es para ahorrarles ese tiempo. Basta instalar MediaHouse desde Google Play, seleccionar el NAS y listo, verán las mismas carpetas que se ven en la foto.

Transcodificación

El no poder reproducir el contenido por encontrarse en un formato no procesable por los reproductores es algo que sólo se puede evitar conectando un computador con XBMC o VLC al televisor, en donde la disponibilidad de codecs es infinita.  Pero eso es volver al punto de inicio, cuando ya tenía el Zotac Mag con XMBC.  Lo mismo sería conectar un Mac Mini o un AppleTV, es volver al punto de inicio del que quería escapar.

La transcodificación tiene sus pro y sus contras. El principal contra es que es un proceso lento, dependiendo del computador puede tomar unos 10 minutos por hora de video.

A su favor tiene varias cosas, sobre todo considerando que el video se transcodifica sólo una vez. Vamos viendo:

  • El archivo resultante generalmente es más pequeño que el original, dependiendo del bitrate seleccionado.  Por ejemplo muchos DVD’s de 4.7GB terminan convertidos en archivos de 500MB con la misma calidad aparente.
  • Se puede integrar en un solo archivo el video con sus subtítulos, nada de andar con los archivos sueltos por ahí
  • Muchos de los videos en HD que pululan en la red ya están en el formato correcto (MKV/H.264), no hay que transcodificarlos
  • El archivo SIEMPRE funcionará en todos los dispositivos.  Aquí your mileage may vary porque depende de tus dispositivos.
  • En mi caso, la mayoría del contenido que estoy moviendo al NAS lo tengo originalmente en DVD, por lo que la transcodificación es INELUDIBLE.  Por otro lado, la ganancia en espacio físico es altísima, ya que el CD/DVD se puede descartar una vez transcodificado.

Lo que no se vió

Hay una parte del proceso que quizás confundió a algunos que lo encontraron «muy hacker» y fue la actualización del firmware para instalar Snake OS.

En la realidad, los «complejos» pasos fueron:

  • Conectar el NAS a la red
  • Encenderlo
  • Abrir la página web de administración (como si fuera un router)
  • Seleccionar el archivo con SnakeOS y darle Aceptar
  • Esperar a que terminara la instalación y posterior reinicio.
Video en 1080p corriendo sobre LG SmartTV conectado al NAS
Video en 1080p corriendo sobre LG SmartTV conectado al NAS

Los costos

La parte de costos no es menos importante.  No me gusta llenarme de equipos con capacidades que no voy a usar, y si puedo reutilizar algo que ya tengo, mejor aún.  Por otro lado me si voy a gastar en algo, tiene que ser proporcional al uso que le voy a dar.  Como a veces le digo a mis amigos, para qué quiero un auto caro si pasará casi todo el tiempo estacionado.

Esto era lo que ya tenía antes de comenzar esta implementación:

  • 1 Televisor con soporte de DLNA
  • 1 Televisor sin soporte de DLNA
  • 1 Google TV enchufado al televisor sin DLNA
  • 1 Disco duro de 500GB que me sobró cuando le cambié el disco al Mac Mini
  • 1 Red Wifi 😛

Estos fueron mis costos en hardware:

  • 1 NAS : USD$40
  • 1 Adaptador para el enchufe : USD$1

Total : USD$41 (unos CLP$20.500)

Mis costos en horas hombre (aproximado):

  • Actualización del Firmware : 5 minutos considerando lo que tuve que leer

También hay costos del «noviciado» y que se evitarán con este par de artículos sobre el tema. No tengo estimaciones ni tampoco interesa mucho, porque no tendrán que pasar por eso nuevamente:

  • Reformatear disco NTFS a EXT
  • Buscar solución al problema de Mac OSX con versiones antiguas de SMB
  • Probar el codec que funcionara mejor, junto a su configuración

A modo de comparación de costos, aquí están los costos calculados de las alternativas «más fáciles», pero que tenían el pequeño inconveniente de ser iguales a mi problema original, el que ya tenía solucionado:

Alternativa 1:

Time Capsule + 1 Mac Mini por cada televisor, o sea 2 Mac Mini

  • 2 Mac Mini = 2 * CLP$384.000 = CLP$768.000
  • 1 Time Capsule para alojar la biblitoeca (2TB) = CLP$192.000

Costo total sólo en hardware : CLP$960.000

Una diferencia de un 4.800% con el costo de mi implementación.

Alternativa 2:

1 Mac Mini + 1 Apple TV por cada televisor, es decir, 2 Apple TV

  • 2 Apple TV = 2* CLP$76.000 = CLP$152.000
  • 1 Mac Mini  = $384.000

Costo total sólo en hardware : CLP$536.000

Una diferencia aproximadamente de 2.600% con el costo de mi implementación.

Además hay que agregar que con un sistema basado en Apple no podría acceder al contenido desde los 2 computadores con Linux que además se usan en la casa, ni los Android’s.

En mi caso personal también podría descontar el Mac Mini, porque hay uno.  Pero ni loco lo dejaría encendido 24×7.  Aún así la implementación sería un 700% más cara que lo que conseguí finalmente.